No.
Lo siento.
No.
Esta vez no voy a pedirte perdón.
No.
Esta vez lo diré alto y claro:
No, no y no.
¿Por qué?
¿Por qué no puedo llegar hasta ti?
Estoy atrapado en Melancolía.
Pero si salgo me haré daño.
Melancolía es mi refugio.
Quiero salir,
Quiero escapar de Melancolía y que me cojas la mano.
Sólo pido eso.
No me hagas daño, no me rompas.
Tengo cicatrices.
Cicatrices que hacen que quiera quedarme aquí.
No.
Esta vez no.
No, no y No.
Tus palabras me atraviesan como cuchillos helados,
Y me hacen quedarme en Melancolía,
Y a veces soy yo el que no puede evitar destrozarte a ti.
Pero no.
No puedo.
No puedo.
No.
No voy a pedir perdón.
Sólo ven y abrázame.
Sácame de aquí.
Arráncame los clavos y yo te lameré las heridas.
Escaparé de Melancolía y te abrazaré.
Pero no lo haré si no me ayudas.
No.
Ven por mí.
No me dejes aquí.
No quiero Melancolía.
Te quiero a ti.
Convierte los puñales en rosas y quítales las espinas.
Ven,
Y sólo me dejaré llevar por la gravedad.
Pero cúrame primero.
No.
No te pido que digas nada.
Sólo haz eso.
Hasta entonces no me moveré.
Seguiré aquí solo y no te dejaré entrar.
Esta vez no seré yo.
Hasta que no lo hagas,
Flotaré en Melancolía como un cadáver...
No.
No puedo ser yo.
No.
Lo siento pero no...








