viernes, 27 de agosto de 2010

Un día rojo


Estoy a punto de salir volando, de dejar todo atrás; la represión, la infancia, el hogar...con un billete hacia la libertad y la madurez.

Empieza algo totalmente nuevo para mí, donde me pienso contaminar de todo el espíritu galo; de su literatura, su teatro, su cine, su lengua, sus gentes, su música...Allí me enfrentaré a una nueva etapa de mi vida, que conlleva mucha ilusión, pero también mucho miedo.

Aquí dejo algo muy importante, una parte esencial de mi, una parte que ha influido en mi y ha creado parte de mi personalidad. Aquí dejo largos ritmos, navajas, laberintos, claveles...

Y en un día como hoy, me he puesto melancólico y las visiones pasadas, presentes y futuras han invadido mi mente, y tengo un nudo en el estómago que no me permite hacer nada. No es un nudo que haga daño, es un nudo lleno de sensaciones que me hacen sentir feliz y triste a la vez.

Hoy es un Día Rojo

Simplemente

domingo, 8 de agosto de 2010

Complicidad

Adoro el cuerpo de los hombres

(y ni la mujer más puta podría entenderme)

por la V que nos baja de la espalda

a la cintura estrecha.

Sonrío ante la complicidad

que pronto se establece entre ellos,

por el juego de la fuerza,

su vanidad, y

su falta de pudor al ir desnudo


Luis González de Alba

martes, 6 de julio de 2010

The Catcher in the Rye



"Si de verdad les interesa lo que voy a contarles, lo primero que querrán saber es dónde nací, cómo fue todo ese rollo de mi infancia, qué hacían mis padres antes de tenerme a mí, y demás puñetas estilo David Copperfield, pero no tengo ganas de contarles nada de eso."

Así arranca el último libro que he he leido, que ha sido definido de diferentes formas; El que causó más polémica en los años 50, el más prohibido, el favorito de muchos psicópatas...Estoy hablando de un clásico de la literatura moderna; "El guardián entre el centeno" de J.D. Sallinger.

La historia sucede en los años 50, en el barrio del Upper East Side de Nueva York. Está narrada en primera persona por Holden Cauldfield, un adolescente de dieciséis años perteneciente a una exclusiva familia que ha sido expulsado de la escuela privada Pencey por haber suspendido casi todas que emprende una absurda escapada por Nueva York para hacer tiempo antes de que sus padres se enteren. En esta escapada nos habla de sus encuentros con chicas, de lo mucho que odia el cine, de sus hermanos, de las relaciones con los chicos del colegio...

Holden ha perdido toda fe en el mundo en el que vive, se siente como un pez fuera del agua, y pone en duda todas, todas las leyes que la sociedad le dicta. Sólo parece guardar algo de simpatía hacia su hermana pequeña, Phoebe, pues es la única que lo mantiene alejado del mundo adulto.

Y he aquí lo genial de la novela; con un lenguaje coloquial, directo, sin tapujos, lleno de coletillas y dotando al personaje de un gran sarcasmo, Sallinger es capaz de guiarnos en un viaje por todos los rincones de la mente de Holden. Aunque aparentemente no sea más que un niño mimado resentido con el mundo, llegamos a saber que si viviera en otra sociedad que dictara menos normas, probablemente, Holden no se comportaría de esta manera.
Es un rebelde, alguien que ve más allá, no es un borrego, es un joven inteligente, con facilidades para las letras, sin embargo, su edad no le ayuda a averiguar su camino en la vida. Holden sabe perfectamente el hombre en el que no quiere convertirse, pero no sabe que es lo que quiere para su futuro.
Es por esto que Holden se ha convertido en un icono, un reflejo de la rebeldía juvenil, su idealismo choca contra la realidad en la que se encuentra. Por eso, aunque muchos lo hayan tachado como un instigador de masas, Holden sólo es una víctima de su educación y del mundo en el que se encuentra.

La magnífica creación de Sallinger del personaje de Holden ha sido lo que ha convertido esta novela en algo tan valioso con el paso del tiempo. Es la encarnación perfecta de la adolescencia, del antihéroe, del artista torturado por la sociedad.

En definitiva; no digo nada que ya no se haya dicho; "El Guardián entre el centeno" es un libro que todo el mundo debería tener en su estantería, es una de las lecturas que más he disfrutado, y que os recomiendo a todos que la llevéis a cabo, merece la pena, no soy el único que así piensa.

lunes, 28 de junio de 2010

The Plastiscines

B
I
T
C
H

I'm a bitch! (8)















domingo, 20 de junio de 2010

Arturo Elena

Hoy os escribo para enseñaros la obra de un ilustrador que me encanta; Arturo Elena.
Debo comentar que estudió de forma autodidacta. Ha trabajado para marcas como Victorio & Lucchino, Chanel, Loewe, Citroën y también para las revistas Telva y Cosmopolitan.

Con un estilo parecido al manga japonés y al de otros artistas como Jordi Labanda, ha creado unos dibujos únicos, muy reconocibles. Aunque las figuras de sus personajes están totalmente estilizadas y distorsionadas, su obra está cargada de realismo, que podemos ver en las texturas, la ropa, los accesorios...
Al trabajar para revistas de moda, en su obra es extremadamente cuidadoso con el uso del color y de la luz.

Os dejo con algunas de mis ilustraciones favoritas:











martes, 15 de junio de 2010

Sobre el optimismo

A veces, por algunas situaciones a las que nos vemos expuestos, llegamos a sentirnos inútiles, vacíos, torpes, idiotas, como si nuestra existencia fuera en vano. Creemos que como no hemos sido capaz de alcanzar unas metas que la sociedad nos impone, no estamos hechos para vivir en ésta, y eso nos entristece.
Sin embargo, deberíamos convencernos de que nada debería poder hacer sentir inferior a alguien si este alguien no le da su consentimiento. No. Por lo que, si partimos de ésto, la persona debe de encontrar lo que la hace única, y aprender a valorarlo, porque seguro que otras personas son capaces de verlo.

A veces nos ofuscamos tanto en querer conseguir las metas que nos cuesta trabajo entender que el disfrute de la vida está en las pequeñas cosas, no en los resultados inmediatos. Está en el camino, en la lucha, en la búsqueda.
Si tuviésemos la mente como un niño pequeño, y abriésemos más los ojos, quizás seríamos capaces de apreciar cada momento muchísimo más.

Pase lo que pase, intentaré mirar la buena cara, y no dejar de luchar, y así poder disfrutar de la vida como un niño, esa es la meta que me he propuesto.

Porque nada es lo bastante malo si uno no le da más importancia de la que merece.

lunes, 14 de junio de 2010

Diane Keaton - Annie Hall

With her great style, I can see the smart, the independent, the intelligent, the it, the talented and the modern woman She is